Un sistema de decisión, no servicios sueltos.
Cada fase responde a una decisión que hoy tu equipo toma tarde: constructibilidad, alcance, secuencia, costo y avance real. Las encadenamos para que la obra arranque con la incertidumbre acotada.
Cada fase responde a una decisión que hoy tu equipo toma tarde: constructibilidad, alcance, secuencia, costo y avance real. Las encadenamos para que la obra arranque con la incertidumbre acotada.
Cronograma y presupuesto viven en archivos distintos, hechos por equipos distintos, y nadie ve el efecto de uno sobre el otro hasta que la obra lo cobra.
Antes de construir, se construye en virtual.
Modelamos el proyecto con el nivel de detalle que define el plan de ejecución VDC para cada ítem. Después lo fraccionamos y codificamos para que cada elemento quede listo para simular y costear. Ahí empieza el desbloqueo de la metadata del activo digital: la información que alimenta todas las fases siguientes.
Estándares, entregables y nivel de detalle por ítem, acordados antes de modelar.
Cada elemento del activo digital queda dividido y codificado como se va a construir y a costear.
Interferencias y ambigüedades resueltas en el modelo, no en obra.
Entrega a la fase 02: un activo digital con su metadata desbloqueada.
Tiempo y costo, integrados desde el inicio.
Con la metadata del activo digital automatizamos el cronograma y la estimación de costos, y los simulamos una y otra vez hasta dar con la secuencia que le conviene a tu estrategia. Al integrar tiempo y costo obtienes el estado financiero que más importa en un proyecto y el que más se olvida: el flujo de caja, simulado desde el activo digital y no estimado en una hoja aparte.
La secuencia de obra ensayada en virtual, con actividades reales.
Cantidades del modelo ligadas a costo: trazable y defendible.
Cuánto dinero necesita la obra y cuándo, simulado desde el cronograma y el costo.
Entrega a la fase 03: líneas base de tiempo, costo y flujo de caja cargadas en la plataforma.
Disciplina de control, cada semana.
La línea base queda cargada en la plataforma ADOTUS. Las métricas de la semana se calculan solas y le dan al equipo una disciplina de control que no depende de nadie armando un informe. Las decisiones de obra se toman con datos, y nuestros agentes de IA las aceleran.
El proyecto se mide contra su línea base cada semana, sin informes a mano.
Las próximas semanas de obra, con lo que falta liberar marcado a tiempo.
Respuestas con los datos de tu obra y horas de acompañamiento cada mes.
Resultado: decisiones de obra tomadas a tiempo, con datos.
Defiendes el plan ante el cliente sin datos y te enteras de la desviación cuando ya es irreversible.
Cada semana sabes qué actividad frena la obra y por qué, con evidencia que tu cliente acepta.
Restricciones marcadas antes de liberar cada actividad.
El flujo de caja que presentaste al banco no resiste el primer atraso.
Un flujo de caja simulado desde el activo digital y contrastado cada semana contra la obra.
Tiempo y costo integrados desde la preconstrucción.
Te enteras del estado de tu inversión por un informe mensual armado a mano.
Ves el estado real del proyecto cuando todavía puedes decidir, sin depender de terceros.
Acceso directo a la plataforma, en tu idioma.
Quince minutos de conversación con un consultor bastan para revisar cómo está construida la línea base de tu próximo proyecto y en qué punto tu equipo se está enterando tarde. Sales con una lectura de tu caso, no con un discurso de venta.